S&P 500 opera con pocos cambios; petróleo cae y tecnológicas moderan avances
El retroceso del petróleo alivia la presión sobre los bonos del Tesoro, mientras la inteligencia artificial mantiene el foco sobre las grandes tecnológicas. Los inversionistas también siguen las señales diplomáticas sobre Irán.

Las claves de la nota
- S&P 500 opera con pocos cambios.
- Petróleo Brent cae a US$98,93 por barril.
- Rendimiento bono Tesoro 10 años baja a 4,93%.
- Inteligencia artificial impulsa al sector tecnológico.
- Tensiones geopolíticas en Medio Oriente bajo observación.
Los mercados bursátiles estadounidenses operan con escasos cambios este martes, marcados por la caída del precio del petróleo y el moderado avance de las acciones tecnológicas. El descenso en los valores energéticos alivia la presión sobre las tasas de interés, permitiendo que el sector tecnológico mantenga el impulso de la jornada anterior. El S&P 500, que había alcanzado su nivel más alto en un mes el lunes, se mantiene estable, al igual que el Nasdaq y el Dow Jones. La atención de los inversores se centra también en las declaraciones diplomáticas relacionadas con el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ha impactado los flujos energéticos y el precio del crudo. El barril de Brent retrocede un 1,4% a US$98,93, y el West Texas Intermediate cede un 2,4% a US$93,50. Estos movimientos se dan en un contexto donde el petróleo acumula un alza superior al 60% en el año, impulsado por las disrupciones de suministro en Medio Oriente. La posible reapertura del oleoducto East West de Arabia Saudita y propuestas de Irán para normalizar el tránsito por el estrecho de Ormuz generan expectativas de una reducción en la prima de riesgo geopolítico.
La baja en el precio del crudo también se traduce en una menor presión sobre los bonos del Tesoro, con el rendimiento de la deuda a 10 años descendiendo dos puntos básicos a 4,93%. El sector tecnológico, protagonista del avance del lunes, sigue bajo la lupa, especialmente tras el entusiasmo por los avances en inteligencia artificial. Nvidia (NVDA) es un punto clave en este debate, con sus acciones mostrando un alza del 22% en 2026, pero cotizando a múltiplos atractivos en comparación con sus perspectivas de crecimiento. Sin embargo, la competencia se intensifica con desarrollos propios de Meta (META) y Alphabet (GOOGL), y China acelera sus esfuerzos con chips de IA como el Zhenwu V900 de Alibaba (BABA), que planea una inversión masiva en centros de datos.
Para Argentina, la volatilidad en los precios del petróleo puede tener un impacto indirecto. Una menor presión sobre las tasas de interés globales podría, en teoría, facilitar el acceso a financiamiento internacional, aunque el contexto local de alta inflación y riesgo país sigue siendo el principal limitante. La desaceleración en el precio de la energía podría ser una buena noticia para la balanza comercial si se traduce en menores costos de importación para insumos clave. Por otro lado, el dinamismo en el sector tecnológico y la IA, aunque lejano en su aplicación directa a la producción agropecuaria o industrial local, marca una tendencia global que podría generar oportunidades de desarrollo de software y servicios asociados en el futuro. Los inversores argentinos deberán seguir de cerca la evolución de las tasas de interés globales y el comportamiento de las commodities, así como las noticias sobre el conflicto en Medio Oriente, que pueden generar movimientos bruscos en los mercados internacionales.
