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Secretaria de Energía defiende salida del Estado y se despega de los 90: "Debemos respetar contratos"
La secretaria de Energía defendió la retirada del Estado del sector energético, destacando que el proceso actual es más gradual que en los noventa debido al respeto por contratos y derechos adquiridos. Vinculó el crecimiento del sector con el equilibrio fiscal, señalando un superávit energético récord de 1.248 millones de dólares en abril.
- Superávit energético récord de USD 1.248 millones en abril.
- Proceso de desregulación más gradual que en los 90.
- Énfasis en el rol protagónico del sector privado.
- Superávit fiscal como objetivo "innegociable".
- GNL: menor importación y pase al sector privado.
La secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, defendió la progresiva retirada del Estado de la gestión energética, diferenciando el actual proceso del de los años 90 por la necesidad de respetar contratos y derechos adquiridos. Esta postura surge en un contexto de superávit récord de 1.248 millones de dólares en la balanza energética argentina durante abril, impulsado por un aumento en las exportaciones de petróleo y una caída en las importaciones. Tettamanti enfatizó que el objetivo es otorgar un mayor protagonismo a los privados en el sector, reduciendo la intervención estatal.
La funcionaria atribuyó el auge de inversiones, especialmente en Vaca Muerta, a la corrección de desequilibrios macroeconómicos y al ataque a las causas del déficit fiscal y la emisión monetaria. Subrayó que el superávit fiscal es un objetivo "innegociable" para la administración actual. Sin embargo, advirtió que la estabilidad macroeconómica debe complementarse con reglas claras y libertad económica a nivel micro, con mínima intervención estatal, y que la continuidad de estas políticas es crucial para resolver los problemas económicos del país a largo plazo.
En cuanto a las energías renovables, Tettamanti afirmó que la competitividad del sector depende de la estabilidad fiscal más que de beneficios impositivos, impulsando una ley para renovar las condiciones vigentes y ampliar el transporte eléctrico. Respecto al Gas Natural Licuado (GNL), anticipó una disminución en las importaciones futuras y la necesidad de que el sector privado asuma los costos reales y la toma de decisiones eficientes, a pesar de que la importación de GNL este invierno volvió a quedar a cargo de Enarsa, con subsidios focalizados en hogares y servicios prioritarios.
Esta noticia es de gran relevancia para inversores y empresarios del sector energético argentino, ya que detalla la estrategia oficial de desregulación y la visión gubernamental sobre el rol del Estado. Es crucial para el sector agroindustrial y la logística regional, dado el impacto de la política energética en los costos de producción y transporte. Se debe vigilar la implementación de las nuevas regulaciones y la evolución de las inversiones en Vaca Muerta y energías renovables.

