
Imagen ilustrativa
Corrientes apuesta a 1000 hectáreas de maíz para potenciar la ganadería y atraer inversiones
El gobierno de Corrientes lanza un plan piloto de 1000 hectáreas de maíz para producir forraje, buscando fortalecer la recría y terminación de hacienda local y atraer inversiones frigoríficas. El objetivo es revertir décadas de migración de terneros para engorde y que el valor agregado quede en la provincia.
- 1000 hectáreas de maíz para forraje
- Fortalecer recría y terminación de hacienda
- Atraer inversiones frigoríficas
- Desarrollo agrícola en Corrientes
- Mitigar efectos de El Niño
El gobierno de Corrientes, liderado por Juan Pablo Valdés, ha iniciado un ambicioso proyecto inédito para la provincia: la siembra de 1000 hectáreas de maíz con el fin de producir forraje. Esta iniciativa busca transformar una realidad histórica de décadas, donde la gran mayoría de los más de 1,2 millones de terneros que nacen anualmente en la provincia son enviados a otras regiones para su recría y engorde, para luego regresar como carne vacuna sin generar valor agregado local. El "Plan Maíz" pretende fortalecer la alimentación del rodeo correntino y sentar las bases para que la terminación de hacienda se realice dentro del territorio provincial.
El desafío es significativo dado que Corrientes es una provincia tradicionalmente ganadera con escasa experiencia agrícola, y sus suelos presentan limitaciones para cultivos extensivos. La empresa Vertisoles SRL se encargará de la ejecución integral del proyecto, incluyendo la preparación de suelos, siembra, manejo, cosecha y asistencia técnica. El programa también busca generar información productiva valiosa sobre el comportamiento del maíz en estas condiciones específicas, con la meta de incentivar la posterior incorporación del cultivo por parte de productores privados.
La selección de lotes priorizará superficies en altura, considerando los pronósticos de un evento intenso de El Niño. Los propietarios que cedan sus tierras recibirán entre el 12% y el 15% de la producción, mientras que el resto del maíz quedará en manos del Estado provincial para solventar gastos y distribuirlo entre pequeños productores. Si la experiencia resulta exitosa, se buscará facilitar créditos y promover que productores privados repliquen el modelo, lo que podría tener un impacto positivo en la cadena de valor de la carne en la región.
Este plan se alinea directamente con otro objetivo clave del gobierno correntino: atraer inversiones para la instalación de frigoríficos. La falta de un volumen suficiente de animales terminados con el peso adecuado ha sido una observación recurrente de potenciales inversores. Por lo tanto, el éxito de este proyecto de producción de forraje podría ser un catalizador fundamental para el desarrollo de la industria cárnica en Corrientes, generando empleo y riqueza en la provincia.
Este proyecto es relevante para inversores y productores del sector agroindustrial argentino, ya que aborda la cadena de valor ganadera y busca diversificar la producción en una provincia con potencial. Es crucial observar los rendimientos obtenidos, la adaptabilidad del maíz a los suelos correntinos y la efectividad del plan para atraer inversiones frigoríficas. El éxito podría sentar un precedente para otras provincias con estructuras productivas similares.

