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Mora crediticia en Argentina: las familias ya refinanciaron $2,6 billones en julio, superando el 12,9% de atraso
La morosidad crediticia en Argentina volvió a aumentar en julio, con las familias refinanciando deudas por $2,6 billones y el atraso en el pago de créditos a hogares rozando el 13% en bancos y superando el 33% en entidades no financieras.
- Mora crediticia de hogares rozó el 13% en julio.
- Familias refinanciaron $2,6 billones en deudas.
- Entidades no financieras registran mora del 33,69%.
- 28% de los deudores se encuentran en situación irregular.
El alivio financiero observado en junio fue efímero, ya que la irregularidad en el pago de créditos al sector privado experimentó un nuevo repunte en julio, según estimaciones privadas. La consultora 1816, basándose en datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU), proyecta que la morosidad total del sector privado ascendió del 7,63% al 7,73% en el último mes. El foco de preocupación se mantiene en el crédito al consumo, donde la mora de las familias escaló al 12,94%, un incremento significativo desde el 2,5% registrado en octubre de 2024. Este deterioro es generalizado, afectando a 23 de los 30 principales bancos del país.
Para mitigar el impacto de esta creciente morosidad, el sistema financiero ha activado una ola sin precedentes de reestructuraciones de deuda. Los hogares, en particular, han refinanciado compromisos por un total de $2,6 billones, lo que representa el 37% del saldo total de préstamos otorgados a las familias. Si bien estas reprogramaciones buscan aliviar la presión sobre los deudores y estabilizar las cifras, la normativa del Banco Central establece un período de pago puntual de entre cinco y ocho meses para que un deudor deje de figurar técnicamente en mora, lo que sugiere una salida gradual de la situación actual.
El panorama se torna aún más crítico al considerar el segmento de entidades no financieras de crédito, donde operan jugadores importantes como Mercado Pago y Tarjeta Naranja. En este sector, la tasa de morosidad se disparó hasta el 33,69%. Al consolidar todo el ecosistema crediticio, se estima que aproximadamente 5,9 millones de personas presentan atrasos superiores a 90 días sobre un total de 20,8 millones de deudores, lo que se traduce en un 28% de los sujetos de crédito en situación irregular. La mitad de estos deudores debe menos de $626.000, una cifra que, si bien puede parecer modesta, representa una carga considerable ante ingresos deprimidos, dado que el 50% de la población ocupada percibe menos de $800.000 mensuales según datos del INDEC.
Esta elevada morosidad crediticia, aunque no impida per se el crecimiento económico agregado, representa un desafío mayúsculo para una porción significativa de los hogares argentinos. Para la región de Rosario y Santa Fe, donde el sector productivo y el consumo son pilares económicos, este escenario de endeudamiento y dificultad de pago podría traducirse en una menor demanda de bienes y servicios, afectando la actividad comercial y la inversión local. Los antecedentes de crisis económicas recurrentes en Argentina sugieren que la fragilidad financiera de los hogares puede tener efectos dominó en la economía real, limitando el acceso al crédito y frenando el dinamismo de las pequeñas y medianas empresas que dependen del consumo interno.
Este informe es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que la creciente morosidad crediticia de los hogares impacta directamente en el consumo y la demanda agregada. Los datos de refinanciación y las tasas de atraso en entidades bancarias y no financieras señalan una debilidad estructural en la capacidad de pago de las familias. Es fundamental seguir de cerca la evolución de estas cifras y las políticas del Banco Central para evaluar el riesgo crediticio y la estabilidad del sistema financiero argentino.

