
Imagen ilustrativa
Sturzenegger admite caída del empleo formal y la vincula al monotributo
El ministro Federico Sturzenegger reconoció la caída del empleo formal en Argentina, atribuyéndola en parte al avance del monotributo y a la búsqueda de mayor flexibilidad laboral. Señaló que el mercado laboral sumó 500.000 puestos en los últimos tres años, con un crecimiento significativo de trabajadores no asalariados, especialmente monotributistas.
- Caída del empleo formal registrado en Argentina.
- Avance del monotributo como modalidad laboral flexible.
- Mercado laboral sumó 500.000 puestos en 3 años.
- Mejora de remuneraciones reales de informales.
- Rechazo a intervención estatal en endeudamiento.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, admitió la caída del empleo formal registrado en Argentina, señalando que esta tendencia se ha visto acompañada por un crecimiento en otras modalidades laborales, particularmente el monotributo. Según Sturzenegger, la ampliación del régimen simplificado, contemplada en la Ley Bases, ha facilitado la migración de trabajadores hacia esta modalidad, que ofrece mayor flexibilidad y menor carga tributaria. El funcionario destacó que esta no es una tendencia reciente, sino una dinámica que se observa desde 2012, impulsada por la búsqueda de esquemas de trabajo más ágiles.
A pesar de la disminución de asalariados formales privados, Sturzenegger afirmó que el mercado laboral en su conjunto ha sumado aproximadamente 500.000 puestos de trabajo en los últimos tres años. Detalló que este crecimiento se explica por la incorporación de 190.000 asalariados no registrados y un aumento de 491.000 trabajadores no asalariados, con un impulso notable de los monotributistas. El ministro también señaló que los ingresos de los monotributistas no difieren sustancialmente de los de los asalariados, y destacó una mejora en las remuneraciones reales de los trabajadores informales, que se encuentran un 64% por encima del promedio de 2023, mientras que los monotributistas registraron un alza del 4%.
Sturzenegger utilizó estos datos para defender la gestión económica del gobierno, argumentando que el país ha sido puesto en una senda de crecimiento tras 12 años de estancamiento, evidenciado por la reducción de la pobreza y la generación de empleo. Adicionalmente, rechazó la intervención estatal ante el endeudamiento de los hogares, responsabilizando a las entidades financieras por los créditos otorgados y defendiendo la estabilidad del sistema crediticio, que ha permitido el acceso al financiamiento para casi 4 millones de personas en los últimos dos años.
Este escenario de crecimiento del monotributo podría tener implicaciones para la recaudación fiscal y la formalización del empleo en el país. Si bien la flexibilidad es atractiva para los trabajadores y las empresas, la migración masiva hacia regímenes simplificados puede plantear desafíos para la cobertura de seguridad social y la base impositiva de largo plazo. Para la región de Rosario, con un entramado productivo diverso que incluye agroindustria, servicios y comercio, la evolución del empleo formal y las modalidades de contratación son indicadores clave a seguir, ya que impactan directamente en el consumo, la demanda laboral y la inversión.
Las declaraciones de Federico Sturzenegger sobre la dinámica del empleo formal y el rol del monotributo son cruciales para entender las tendencias del mercado laboral argentino. Los inversores y empresarios deben vigilar cómo esta migración hacia el monotributo afecta la recaudación fiscal, la demanda de servicios profesionales y la estructura de costos laborales. La evolución de los salarios y la informalidad también son indicadores a monitorear para evaluar el poder adquisitivo y la estabilidad económica.

