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Economía argentina: baja la inflación pero aumenta la demanda de dólares ante la incertidumbre política
La mayor incertidumbre política en Argentina impulsó el riesgo país por sobre los 500 puntos y aumentó la demanda de divisas para cobertura antes de lo esperado. El Gobierno busca reactivar la economía y mejorar los ingresos.
- Demanda de dólares superó USD 4.100 millones en julio.
- Riesgo país por encima de 500 puntos básicos.
- Inflación de alimentos y bebidas fue 1,2% en agosto.
- Inversiones en pesos fueron mejor opción, pero no convencen.
A pesar de una desaceleración en la inflación, la economía argentina enfrenta una creciente demanda de dólares, impulsada por la incertidumbre política y la búsqueda de cobertura. Las compras de divisas superaron los USD 4.100 millones netos en julio, según datos del Banco Central, con más de USD 2.900 millones destinados al atesoramiento. Si bien la estacionalidad por turismo y eventos deportivos influyó, la falta de confianza en la moneda local persiste, incluso con rendimientos positivos en inversiones en pesos.
La presión sobre el tipo de cambio se intensifica ante la proximidad del período preelectoral, recordando las compras récord de USD 6.500 millones en octubre previo a las legislativas del año pasado. El equipo económico asegura tener alta capacidad de respuesta y un estricto control monetario, pero el mercado anticipa una aceleración de la demanda de dólares. La falta de claridad electoral ha impactado negativamente en los bonos, elevando el riesgo país por encima de los 500 puntos básicos.
La alta dolarización genera dos problemas principales: limita la capacidad del Banco Central para acumular reservas, ya que una porción de los dólares ofrecidos es absorbida por el público, y reduce la circulación de pesos, afectando el consumo interno. La débil demanda de pesos, producto de la desconfianza, agrava la situación, a pesar de que los ingresos reales vienen cayendo. Existe un debate entre economistas sobre si intervenir en el tipo de cambio sería beneficioso, con figuras como Carlos Melconian y Guido Sandleris sugiriendo que un dólar más alto podría oxigenar al Central y a las empresas.
Mientras tanto, la inflación muestra signos de desaceleración, con alimentos y bebidas registrando un incremento de apenas 1,2% en agosto según LCG, lo que podría ser el dato más positivo del mes para el Gobierno. Sin embargo, la persistente demanda de dólares y la incertidumbre política plantean desafíos significativos para la estabilidad económica y la reactivación del consumo en Argentina.
Esta noticia es crucial para inversores y productores en Argentina, ya que la creciente demanda de dólares y la incertidumbre política impactan directamente en la estabilidad cambiaria, las tasas de interés y el costo de financiamiento. Es fundamental seguir de cerca la evolución del riesgo país y las decisiones del Banco Central respecto a la acumulación de reservas para anticipar posibles escenarios económicos.

